El cáncer en niños es una realidad en la población de Ecuador

cáncer pediátrico

El cáncer infantil en Ecuador que afecta a cientos de familias cada año. Aunque representa un porcentaje pequeño en comparación con los casos de cáncer en adultos, los tumores en los niños tienden a ser más agresivos y, por lo tanto, requieren un diagnóstico temprano y preciso para garantizar un tratamiento oportuno.

Según el Registro Nacional de Tumores de Ecuador, en 2020 se registraron alrededor de 450 nuevos casos de cáncer infantil en el país.

Principales tipos de cáncer infantil en Ecuador

El cáncer infantil puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, pero algunos tipos son más frecuentes en la población pediátrica. En Ecuador, los más comunes, según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP) y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de 2021, son:

  1. Leucemia linfoblástica aguda (LLA): Representa alrededor del 30% de los casos de cáncer infantil en Ecuador. Este tipo de leucemia afecta la sangre y la médula ósea, y su tratamiento temprano es crucial para mejorar las tasas de supervivencia.
  2. Tumores cerebrales: Los tumores que se desarrollan en el cerebro y el sistema nervioso central constituyen el segundo tipo de cáncer más frecuente, representando aproximadamente el 25% de los casos. Entre ellos, destacan los gliomas y los meduloblastomas.
  3. Linfoma no Hodgkin: Este cáncer afecta el sistema linfático y es común en niños. Según el MSP, los linfomas representan el 12% de los diagnósticos de cáncer infantil.
  4. Neuroblastoma: Un cáncer que afecta el sistema nervioso simpático y, a menudo, se diagnostica en bebés y niños pequeños. Es responsable del 8% de los casos de cáncer pediátrico en Ecuador.
  5. Sarcoma de Ewing y osteosarcoma: Estos cánceres afectan los huesos y los tejidos blandos y son más comunes en adolescentes. Los tumores óseos representan el 6% de los casos de cáncer infantil, según las cifras de 2021.

El PET-CT es un aliado en la lucha contra el cáncer infantil

El PET-CT (Tomografía por Emisión de Positrones – Tomografía Computarizada) es una herramienta avanzada que combina dos tipos de imágenes para proporcionar información detallada sobre el cuerpo. Este tipo de estudio juega un papel clave en la evaluación, el diagnóstico y el seguimiento del cáncer infantil en varias formas:

  1. Detección temprana y precisa

El PET-CT puede detectar cambios metabólicos en los tejidos antes de que sean visibles en otras pruebas de imagen, lo que permite una identificación temprana del cáncer. Esto es especialmente útil en cánceres como el linfoma no Hodgkin y los tumores cerebrales, donde la rapidez en el diagnóstico es vital.

  1. Evaluación de la extensión del cáncer

El PET-CT es una herramienta eficaz para determinar si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo. Esto es crucial en el tratamiento de cánceres como la leucemia, donde la enfermedad puede afectar múltiples sistemas.

  1. Monitoreo del tratamiento

Los oncólogos utilizan el PET-CT para evaluar cómo responde un niño al tratamiento. Al comparar los resultados de las imágenes antes, durante y después de la terapia, los médicos pueden ajustar el tratamiento en función de la efectividad observada.

  1. Planeación de la radioterapia

En algunos tipos de cáncer, como los tumores cerebrales y el sarcoma, el PET-CT ayuda a los médicos a planificar con precisión la radioterapia, asegurando que las áreas afectadas reciban la dosis adecuada mientras se protege el tejido sano circundante.

¿Por qué es importante el diagnóstico por imágenes?

El diagnóstico preciso es esencial para crear un plan de tratamiento efectivo y mejorar las tasas de supervivencia en los niños con cáncer. Al combinar las capacidades del PET-CT con otros estudios, como las resonancias magnéticas o los análisis de laboratorio, los médicos pueden obtener una visión integral del estado del paciente.

Además, el PET-CT reduce la necesidad de biopsias invasivas, lo que es especialmente beneficioso en pacientes pediátricos. Menos procedimientos significa menos molestias para el niño, y las imágenes permiten un monitoreo menos traumático del progreso del tratamiento.

El cáncer infantil es una batalla difícil, pero los avances en el diagnóstico por imágenes, como el PET-CT, están marcando una gran diferencia en la forma en que se aborda esta enfermedad en Ecuador. La detección temprana, la precisión en la evaluación y el seguimiento constante son clave para mejorar las tasas de supervivencia y ofrecer a los niños la mejor oportunidad de vencer al cáncer.

Si tu hijo o un ser querido ha sido diagnosticado con cáncer, es esencial contar con los mejores recursos para su cuidado. Consulta a tu médico sobre la posibilidad de realizar un PET-CT y otros estudios avanzados para garantizar un diagnóstico preciso y un tratamiento efectivo.